Hace algún tiempo que no me encuentro entre las letras, y no es precisamente falta de motivación, más bien es algo llamado desidia, sí esa de la que es muy fácil sentirse preso, en la que te vas dejando envolver en el pasar del tiempo, esa que te hace naufragar como un barco a la deriva, y en la que aunque los sentimientos se encuentran ahí a flor de piel es más factible ignorarlos, pasarlos de largo, por el simple hecho de pensar que todo está bien, que la vida sigue, que a pesar de los problemas, a pesar de las malas rachas y a pesar de ti sólo basta con salir adelante y ya está, pero no... Tristemente el no volcar mis sentimientos en un papel o como lo es en este caso en una pantalla ha desestabilizado mis cimientos, ha resultado en un quebrantar de fibras maltrechas, en que hoy mirando mi interior me de cuenta de cuanto ha quedado enterrado en mi, porque he dejado que el ir y venir de la vida haga mella en mi persona porque aún sabiendo que soy alguien tan sensible que necesita volcar sus sentimientos, expresarlos, sacarlos de alguna manera, simplemente los he ignorado, he ignorado esa falta de amor propio que vengo arrastrando hace unos años ya y que es la causa de tan desastrosas consecuencias en mi matrimonio y es que si bien es cierto que un matrimonio es de 2 también es cierto que para meterte de lleno en cualquier relación primero necesitas quererte y conocerte. Todo esto empezó justo cuando después de tener a mi primera hija dejé de ser mujer para convertirme en madre, decidí dedicarme en cuerpo y alma a esa tarea y aunque no es algo malo eso no significa que sea completamente sano, porque al final esa niña llegará a convertirse en una mujer y a mi ¿que me quedará? ¿Acaso sólo la satisfacción de haber sido una buena madre? Y eso ¿es suficiente para decir que es todo lo que hay en la vida? Por Dios a veces quisiera escapar salir de aquí, buscar una nueva aventura que me haga vibrar, que haga sentir fuego en todas mis extremidades, y es ahí en donde la culpable soy yo porque me he dejado aletargar, me ha bastado con el ir y venir del día a día y HOY JUSTO HOY necesito que me ames porque tengo tanto miedo de haberme perdido y perderte a ti en el camino.

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